Hace unos días hablaba con unos amigos sobre las aplicaciones de citas on line y el divorcio. Hablábamos sobre cómo habían cambiado las cosas durante estos últimos años en cuanto a conocer gente y, por qué no decirlo, en el modo de “ligar”. Antes, quedabas con tus amigos y al salir de fiesta socializabas. A veces, incluso, algún amigo, te presentaba a alguien de tu mismo entorno social y, con quien, si no congeniabas, muy posiblemente, podrías unir a tu grupo de amigos y, éste presentarte a otra nueva gente, o conocer a alguien en el trabajo, etc.

Pero, ahora, todo ha cambiado. Las personas no socializamos de la misma forma y, menos aún, a partir de esta pandemia que nos ha trastocado la vida y el alma a todos.

Tinder, Meetic y otras aplicaciones de citas on line han llegado para quedarse y, con ellas y, aunque algunos se resistan, cambiarán para siempre las relaciones y la manera en que todos socializamos.

Uno de ellos, hacía alusión a un estudio realizado que indicaba que las parejas que se habían conocido a través de las redes sociales on line, eran mucho más duraderas y estables. Conversamos durante un largo rato, dando cada uno nuestra opinión al respecto, pero, al llegar a casa me “picó la curiosidad” y, tras coger el móvil y trastear en Google un microsegundo, allí estaba: “Los matrimonios que se conocen por Tinder se divorcian menos” y, ese no era el único post sobre el tema. Había más: “La ciencia confirma: las parejas que se conocen en Tinder son más estables” Vaya…¡nunca lo hubiese dicho! ¿son más estables? ¿Se divorcian menos? Las respuestas, se las dejo a los que saben, a esos científicos y expertos que analizan y teorizan sobre el amor.

Yo prefiero hacerlo en cuanto a la gestión de la ruptura previa o tras el desamor. Entonces y, en atención a ello,  a si las parejas que se conocen en aplicaciones de citas on line son más sólidas y se divorcian menos, ¿estamos en peligro de extinción los abogados de familia?

Pues, ciertamente, no creo que nuestro trabajo peligre, pero…sí que parece, según, por lo menos, ese estudio, que con las aplicaciones de citas on line nuestra manera de relacionarnos y de dar con el amor verdadero cambia. Quizás, porque la sociedad también ha evolucionado de tal forma que  ahora hay más libertad -personal, económica,  laboral y profesional-, aumenta la esperanza de vida y, cada vez, parece que la muerte, “nos separa más tarde” y, ello, si hay amor y felicidad no importa, pero, si lo que rodea a la pareja es infelicidad y desdicha, asusta.

APLICACIONES DE CITAS ON LINE Y EL DIVORCIO

Las personas en estas aplicaciones encuentran, desde el sillón de sus casas y sin la necesidad de arreglarse para ir a un bar o discoteca, un sinfín de opciones únicamente swipeando a la derecha o hacia la izquierda. Si haces “match”, existen mil opciones: sexo rápido y sin compromiso, conocer gente, relación seria… y, ello es lo que hace que, muchas personas, también casadas, vean la oportunidad de buscar una relación paralela o esporádica que les suba el ego o les abra una vía de escape o de aire fresco mientras ven la tele en casa, sentados en su sofá al lado de sus parejas.

Y, es que es muy fácil tener una conexión física por internet. Enamorarse viene después. Pero, ligar desde la comodidad de casa, hace que a las personas les parezca más fácil probar y, sin duda, todos podemos conocer a alguien y aferrarnos a una conquista aparentemente sencilla, sin complicaciones. Es mucho más sencillo darle un like a una foto de alguien que te parezca atractiv@ que tener que lanzarte a hablar en la barra de un bar con alguien que puede rechazarte. En las apps, con bloquear a la persona, desaparecer o pasar a otra foto, tienes suficiente.

Muchas personas, por eso, idealizan a quien tienen tras la pantalla de sus móviles. Se dejan llevar por un amor irracional e, incluso, adictivo, con el peligro que ello conlleva, pues no sabemos quién está al otro lado, hasta que no nos conocemos. Todos habréis oído hablar del “match más caro de la historia de Tinder”.  Un empresario alemán creyó enamorarse de una mujer rumana asentada en Mallorca que le hizo creer que era una empresaria solvente. Vivieron un amor a distancia durante año y medio. Ella le explicó que estaba en medio de un divorcio complicado y, él empezó a ayudarla económicamente. Al final se probó judicialmente que ella le estafó 403.131 Euros seduciéndole en la red social y fue condenada a cuatro años y medio de prisión.

El uso y abuso de las redes sociales y de las aplicaciones de citas on line quizás contribuya, como dice el estudio,  a unir  cada vez a más parejas estables pero, hay que ir con cuidado y mucho tino y, es una realidad que, de igual modo, se puede convertir en un arma de doble filo siendo uno de los motivos que hoy en día llevan a muchas parejas a situaciones de crisis, conflicto o, incluso, al divorcio.

Y, es que, encontrar que tu pareja está dad@ de alta en una app para buscar citas on line cuando está casada contigo, o ver publicadas en alguna red social fotografías inapropiadas o con otras personas, dar por casualidad con una conversación secreta que no tiene nada que ver contigo, son algunos de los motivos que hoy, llevan a muchas parejas a ver traicionada su confianza e incluso al divorcio.

En España, con la Ley 15/2005, de 8 de julio, se modificó el Código Civil Español y la Ley de Enjuiciamiento Civil en lo que respecta a la separación y divorcio suprimiendo las causas legales de separaciones y divorcios que, antes, sí era obligatorio acreditar para proceder a ello en España.

Hoy, cualquiera de los cónyuges puede solicitar el divorcio. Basta con la simple voluntad de alguno de ellos para poner fin al matrimonio. El único requisito para divorciarse es que, al menos, hayan pasado tres meses desde la celebración del matrimonio para poder instarlo (salvo que haya maltrato o peligro grave o para la vida de cualquiera de ellos, en cuyo caso, no será necesario el requisito del tiempo).

Aun así, como explicábamos, la infidelidad virtual, aun no siendo necesario alegar causa para proceder al divorcio, sí se ha convertido en uno de los motivos principales que llevan a muchas parejas a instar un procedimiento judicial de ruptura que, muchas veces, acaba siendo contencioso, precisamente, por el menoscabo que esa traición en la confianza provoca en las relaciones con el otro.

¿Qué es un divorcio contencioso?

Un divorcio contencioso se tramita sin que haya acuerdo entre los cónyuges, ya que defienden posturas distintas y no son capaces de llegar a un acuerdo en cuanto a las medidas a adoptar de su esfera personal, familiar y patrimonial. Y, dado que, como hemos dicho, no hay causas para divorciarse y, por tanto, cuando uno de los cónyuges tenga voluntad de romper el vínculo matrimonial se le va a dar el divorcio, sobre lo que va a dirimir un juez, solamente, es sobre las medidas a adoptar entre las partes.

El procedimiento de divorcio contencioso principiará mediante un escrito de demanda que irá firmado por abogado  y procurador  y en el que se explicarán los hechos que llevan a las partes al divorcio acompañando el certificado de matrimonio, el certificado de nacimiento de los hijos comunes habidos en el matrimonio si los hubiese, y cualquier otro de los documentos que las partes consideren necesarios para probar sus medios de vida, los de su cónyuge, gastos comunes y de los hijos y demás.

Aquí, las redes sociales vuelven a jugar también muchas veces en contra de los cónyuges durante el procedimiento de divorcio. Exhibirse en ellas puede en ocasiones ser utilizado como prueba en juicio para mirar de acreditar una mayor capacidad económica que la alegada, o para certificar determinadas situaciones.

La demanda de divorcio será enviada por el Juzgado, una vez admitida a trámite, al otro cónyuge, quien tendrá un plazo de veinte días tras la notificación y emplazamiento de la demanda para contestar a la misma judicialmente.

Una vez contestada la demanda, el Juez citará a las partes a un juicio donde se fijarán los hechos controvertidos, se propondrá prueba y se practicará la misma y, tras su celebración el Juez dictará sentencia donde se decidirá sobre las siguientes medidas: guarda y custodia  y patria potestad  de los hijos menores de edad comunes del matrimonio -si los hay-, régimen de visitas , pensión de alimentos de los hijos , uso de la vivienda familiar , pensión compensatoria o por razón de trabajo, liquidación del régimen económico matrimonial, etc.

Por todos los abogados de familia es conocido que, desde que existen las redes sociales ha habido un aumento del uso de las pruebas conseguidas para juicio contra el otro cónyuge, obtenidas a través de Instagram, Facebook, Tinder, Meetic y cualquier otra red social o aplicación on line para citas o internet. Y, es que, de todo lo que colgamos en las redes e internet se puede hacer un uso por tu contrario en un juicio y, sobre todo en los de familia, en una separación o divorcio.

El primer consejo que los abogados de familia les damos a nuestros clientes es que se mantengan cuidadosos y poco activos en sus publicaciones en internet y medios sociales durante el procedimiento de divorcio.

Es importante pensar en lo que se publica en las redes sociales y, mucho más aun mientras pasas por un procedimiento de divorcio. Dicen que los jueces pueden perdonar aquellos errores que son humanos, pero lo que no perdonan son las mentiras.

Mentir en redes sociales puede ser más fácil, seguramente, que en la vida real. Mentimos para aparentar, para engañar, para socializar y, quizás, sea más fácil conocer al que será el amor de tu vida en internet o en aplicaciones de citas on line, pero, lo que está claro es que esas mismas aplicaciones, las redes sociales e internet pueden ayudar también a que otras personas, buscando una vía de escape, acaben  seducidas por otras y nuevas personas, y otras vidas idealizadas tras un chat, o por una falsa actitud y fingidas poses.

Y es que, ya lo decía Tam Tam Go “su nombre me sedujo y, el resto de su ser me lo imaginé. Para que quiero más, si me da, lo que quiero tener…” A veces, solo se necesita eso, imaginarse en otra vida para aprender a valorar la que ya se tiene, otras veces, descubres que esa otra vida es en realidad la que andabas buscando. Por lo que, internet o las aplicaciones de citas on line, pueden unir y formar parejas más estables, sí, pero también, en muchas ocasiones, desune y separa: “te di todo mi amor @ love punto com”.

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